Presentación
VOILÁ!
Bien es sabido que la presentación más recurrente de cualquier publicación es una justificación de su existencia, un análisis, difícilmente más subjetivo, de la necesidad de esa nueva criatura (un libro, una revista, un blog…) en un mundo ávido de la respuesta que se viene a ofrecer. A continuación, se suele poner cierta cara de modestia pretendidamente falsa para advertir de que, frente al vacío existente, el aparecido no viene más que a aportar un humilde granito de arena.
A decir verdad, no es pequeña la tentación de adaptarme al modelo descrito, toda vez que ha sido el prefacio de muchas de las mayores empresas intelectuales, aunque la fórmula se puede encontrar también inspeccionando superficialmente el inmenso baúl del ostracismo. En todo caso, yo no lo haré, dado que el presupuesto estético necesario, esto es, la apariencia de su necesidad, falta con excesiva obviedad: Yo vengo a presentar un espacio estrictamente innecesario.
Mi nombre es Ricardo Gómez Cabaleiro. En los e-mails firmo como Ricardo G. Cabaleiro por aquello de la distintividad que todos los “-ez” anhelamos. Soy amante confeso del arte del Derecho, especializado en Propiedad Intelectual, Derechos de Imagen y Derecho al Honor. También soy doctorando deseoso de abreviar tan feísimo sustantivo. A menudo aburro a mi entorno planteando hipótesis jurídicas de lo menos prácticas, reduciendo al absurdo postulados por el puro placer de hacerlo, y con hartante frecuencia compartiendo mi exagerada indignación por diversas situaciones relacionadas con el Derecho, ora la redacción de una Ley, ora la actuación de un colectivo jurídico, ora el contenido de una Sentencia… No satisfecho con la tan amable como elocuente intrascendencia de mis arengas privadas para sus hasta hoy limitados destinatarios, he decidido ampliar su público objetivo de mis allegados a la totalidad del mundo desarrollado. Cumplo de paso una promesa que no recuerdo haber hecho nunca, pero de la que más de uno me viene pidiendo cuentas de un tiempo a esta parte.
Estás en tu casa.